Hoy en día la planificación, diseño y ejecución de proyectos de construcción sostenibles en entornos urbanos no solamente se centran en elegir los materiales más adecuados que minimicen el impacto del sector en el cambio climático, sino también en desarrollar mejores prácticas durante todo el ciclo de vida de las edificaciones. De cara a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer el 8 de marzo, queremos compartir algunas reflexiones respecto de la importancia de incorporar el enfoque de género en el sector de la construcción.
A nivel internacional y regional, contamos actualmente con estudios, proyectos y agendas de trabajo que recomiendan que todos los elementos de la planificación, la construcción y la financiación deben tener en cuenta las dimensiones de género, para que las mujeres cuenten con instalaciones y servicios esenciales para sus necesidades y derechos. Esto responde directamente a la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, específicamente el ODS 9 “Construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación”, en conjunto con el ODS 5 “Igualdad de género” y el ODS 11 “Ciudades y comunidades sostenibles”. Pero ¿qué es lo que realmente se espera de la incorporación del enfoque de género en esta industria?, la respuesta nos puede o no sorprender, pero se espera lo mismo que en cualquier otra industria: igualdad de oportunidades, eliminación de la brecha salarial y romper con el techo de cristal, entre otras cosas.
En México, el sector de la construcción está dominado por un estereotipo según el cual el trabajo conlleva utilizar maquinaria pesada, riesgos y esfuerzo físico que no es “apropiado” para las mujeres, se suele escuchar “es cosa de hombres”, sin embargo cada vez más mujeres profesionales se involucran desde distintos niveles y actividades dentro de este mundo.
En este sentido, destacamos como una buena práctica, el proyecto “Rehabilitación y mantenimiento del Parque Estatal Sierra Morelos” ubicado en el Valle de Toluca, que tiene como objetivo mejorar el equipamiento y la infraestructura para generar espacios de convivencia familiar. La empresa que lleva adelante esta obra ha contratado mujeres para su planeación, organización, dirección y control. La ingeniera Martha Salinas, superintendente de construcción de este proyecto, destaca que el trabajo en estos espacios requiere de dos cosas: creatividad (para dar abasto con las necesidades de la sociedad y la conservación del medio ambiente) y equipos multidisciplinarios.
La ingeniera Martha, que a sus 31 años se ha formado en Ingeniería Civil y cuenta con dos posgrados en la Universidad Autónoma del Estado de México, no es ajena a los desafíos de las mujeres en el día a día del trabajo (falta de oportunidades, brecha salarial, violencia, acoso, falta de equipamiento de protección a medida, etc) sin embargo transmite pasión y optimismo por el futuro de su profesión, destacando la importancia de la solidaridad entre las mujeres en la construcción, tanto docentes, como albañiles, y el alto nivel de compromiso aún en situaciones donde la falta de apoyo o el trabajo no remunerado en sus casas tiene el mismo peso en horas que su jornada laboral remunerada.
Todo esto nos lleva a preguntarnos ¿qué podemos hacer nosotros?. Masstimber se suma a la propuesta de Naciones Unidas “Igualdad de género hoy para un mañana sostenible” y reclamamos acciones por el clima y las mujeres porque sin sin igualdad de género hoy, el futuro sostenible y equitativo seguirá estando fuera de nuestro alcance.
Invitamos a nuestra comunidad a compartir sus experiencias, a comunicarse con nosotros y utilizar este espacio durante el mes de la mujer para dar a conocer sus buenas prácticas vinculadas con la construcción.
¡SEAMOS PARTE DEL CAMBIO!



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